Germán Correa es el capo di tutti del futuro transporte urbano que, se supone, de manera más ordenada circulará en la capital a contar del 2005. El ex ministro de Transportes y de Interior del ex Presidente Aylwin ya cranea los cambios revolucionarios que afectarán a buses, taxis, coletos y en especial a las micros, modernización que hará "sí o sí, porque nuestros objetivos no son transables".
La licitación del próximo año será el epicentro del cambio. Para que las microlias puedan circular necesitarán mejoras sustanciales. Las líneas santiaguinas, hoy "extremadamente informales, donde hay una suma de propietarios de cada máquina, un desorden", según Correa, deberán convertirse en empresas cototas, onda que sus caporales tendrán que ser ejecutivos con trajes italianos y peinados con gel.
"El requisito más exigente es que el sector debe empresarizarse. No existe posibilidad de tener un sistema de transporte público eficiente y moderno si no es sobre la base de una empresa. El sector debe dar un gran salto y éste el punto más exigente, porque no está preparado aún", señaló.
Sobre las características del nuevo plan de transportes, la nueva licitación, los roces con los empresarios y otras yerbas, este sicólogo doctorado en Berkeley, casado y papi de cuatro hijos, habló con La Cuarta desde las alturas de su oficina ubicada en el centro de Santiago, desde donde se cacha clarito el desorden de micros amarillas que -asegura- en el futuro desaparecerá.
- La firme, ¿qué se trae entre manos?
- Mira, yo soy el brazo ejecutor del consejo asesor del Presidente de la República. Debo velar que se cumpla el objetivo de abordar en profundidad el transporte publico y privado y producir un reordenamiento, apuntando a mejorar la calidad de vida de la gente, donde una de las mayores consecuencias es disminuir la contaminación.
- Don Ricky le dio plazo de aquí al 2010. ¿Cree que se la va a poder?
- Si bien es un proyecto hacia el 2010, la idea es tener los mayores cambios al 2005, sobre todo en las micros amarillas. Y, aunque quedan tres años, creo que se pueden hacer cambios fundamentales.
- Cuando fue ministro, los micreros le hicieron dos paros y le boicotearon la primera licitación...
- Efectivamente, tuve problemas, pero no creo que se repitan. Ahora he tenido reuniones con los dirigentes y, si bien las caras se repiten, creo que han evolucionado y están más abiertos a la modernidad.
- La película podría llamarse "Correa: la batalla continúa"...
-¿Parece que ve mucha tele? Esto no es una venganza ni una segunda oportunidad personal. Creo que en 1990 iniciamos un cambio grande que no se concluyó, no sé por qué. Siempre supe que el cambio debía hacerse. Ahora hay información que no se tenía entonces, hay una masa de datos muy útil; ahora sí que están dadas las condiciones.
- Pero igual Manuel Navarrete y compañía se van a engrifar si los cambios son muy revolucionarios... Acuérdese lo que pasó con los cobradores automáticos.
- Yo no evito conversar los temas conflictivos y estoy dispuesto a flexibilizar la forma de implementar el cambio, para que vayan cambiando de mentalidad; pero quiero ser claro: aquí yo no vengo a negociar, conmigo se trabaja, los objetivos son intransables.
- Por si ellos no saben, díganos cuáles son los requisitos que tendrán que cumplir para dar vueltas por la capital dentro del nuevo orden.
- En la licitación 2003 primero la estructura de recorridos que se exigirá será totalmente distinta a la de ahora. Te explico: es ilógico que Vicuña Mackenna la ocupen 113 de las 334 líneas que existen en Santiago. También ocurre con la Alameda. Eso no se va a repetir. Pero más importante será la empresarización de las líneas. El sector es altamente informal, y así ha dado más de lo que puede, pero no da para más. El desorden de tener muchos empresarios dentro de una línea lleva a una competencia interna; a futuro deben ser empresas dueñas de las micros y con contrato para sus empleados.
- ¿Será requisito el sueldo fijo para los choferes? Porque los pantalones arrugados culpan de todos sus males al pago por boleto cortado.
- Sí, el sueldo fijo va a ser un requisito, absolutamente. Los contratos deben tener un sistema salarial diferente. Buena parte fija y que el porcentaje variable no esté sujeto al corte de boleto del chofer, sino al corte de boleto global de la empresa. Eso frenará las carreras y todas las consecuencias nefastas que tienen. Tampoco se puede hacer todo fijo, no habría estímulo a que el chofer corte boletos.
- ¿Y cree realmente que van a terminar las carreras de locos, las micros-chimeneas y todas esas calamidades?
- Sé que la gente no cree que esto cambie alguna vez. Yo también viajo en micro de vez en cuando y a la gente le amarga sólo pensar en subirse a las micros. La credibilidad ha bajado porque muchas veces se han hecho anuncios que la gente nunca ve cumplidos, y el caso emblemático es el de los cobradores automáticos. Pero la gente va a volver a creer cuando vea resultados. Ahora estamos calladitos, pero hacia el 2004 los pasajeros podrán ver avances concretos.