IQUIQUE.- Un total de 38 oficiales y suboficiales del Ejército recibieron sus certificados que los acreditan como monitores en prevención del consumo de drogas. La movida, realizada por segundo año consecutivo en esta ciudad, se realizó con el aporte de recursos entregados por el Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (Conace).
El curso tuvo como principal objetivo preparar al personal militar que mantiene contacto con el grueso del contingente, para que puedan enfrentarse a situaciones como la prevención, orientación y tratamiento de tendencias relacionadas con la adicción a la pasturri, la macoña u otras inmundicias.
Los monitores quedaron instruidos al callo respecto de cómo tratar el tema con la lolería que se encuentran cumpliendo con el Servicio Militar en esta zona fronteriza. Ahora deberán ahora extender sus conocimientos al grueso del contingente, para lograr mantener en los cuarteles un diálogo abierto con la juventud acerca de los peligros de la adicción a las malditas drogas y la forma de evitar involucrarse con ellas.
La ceremonia de graduación de los caporales fue supervisada por el comandante en jefe de la Sexta División de Ejército, general Julio Cerda.
Por su parte, la jefe técnica del Conace, María Carla Morales, felicitó a los graduados y los instó a trabajar duro por difundir los conceptos aprendidos en el curso y velar por el sano desarrollo de los soldados conscriptos.
Una distinción especial recayó en el primer lugar de este curso, obtenido por el capitán Juan Pablo Herrera Arce, quien recibió un presente de manos del general Cerda.