La Corte de Apelaciones de Valparaíso descharchetó, por desubicado, un recurso de protección presentado por un efectivo de Carabineros, quien pataleó por una sanción disciplinaria que le aplicaron sus superiores según él de puro metiches.
El cabo primero Danilo Godoy, con destinación en la 5ª Comisaría de Viña del Mar, recurrió a la justicia al considerar que el castigo de 10 días de arresto que le dieron por no pagar el arriendo de su casa era tirado de las mechas y pasaba a llevar sus derechos esenciales.
Su malacué comenzó a gestarse cuando su arrendador le fue con el cuento a sus jefes, quienes lo sancionaron con 10 días de arresto que aumentaron a cinco por indisciplina. Pero luego bajaron a dos al cancelar la deuda.
Pensando que todo era una persecución en su contra y que nadie lo quería, el livianito interpuso un recurso de protección contra el jefe de la 5ª Zona Policial de la institución de las carabinas general Cristián Astorga del Pozo, por considerar que lo suyo era un asunto privado. La Cuarta Sala del tribunal de alzada por unanimidad le dio filo a su pedida.