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| 14 de Abril de 2002 | |||
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Con avisos e Internet ofertaba vaquillas y terneros para todo uso Cayó "jurero" que regentaba ciberprostíbulo de menores Los cabros de la oficina local de los polis con pasaportes permanente para todos los paises del planeta, llegaron hasta la médula del delito avalados por una orden amplia de investigar del Tercer Juzgado del Crimen, donde hace algunos días aterrizó una denuncia por prostitución de cabros chicos. La primera pista en ser examinada fue un aviso de publicación gratuita que decía "Adolescentes, compañía íntima, adultos", seguido del número de un teléfono celular y una dirección de E-Mail. Siguiendo ese rastro y montados en el ratón, los polis se lanzaron a navegar por los recónditos confines del ciberespacio. Así fue como llegaron hasta una misteriosa casilla denominada "Infancia 2000", que era el lugar de reunión de los interesados en comprar los servicios que ofrecían los delincuentes punto ce-ele. Valiéndose de tretas propias de su oficio, y de tecnología de punta, los polis cacharon el carteo y se dieron cuenta que en ese ciberprostíbulo se transaba carne tipo "V" y "A", vaquillas y terneros menores de 18 años, para el consumo de clientes hétero y homosexuales. Una vez que lograron establecer la naturaleza ilegal del negocio, los políglotas de la Interpol retomaron el rastro inicial y se dejaron caer en el diario en que se publicaba el aviso. Allí se encontraron con la grata noticia que sus propietarios, con el fin de protegerse contra delitos como este, solicitan el número de su cédula de identidad a sus clientes. Así fue como lograron echarle el guante a P.A., un sujeto con antecedentes policiales por falso testimonio, y ponerlo a disposición del tribunal. Con la captura del "jurero" - quien asegura que es inocente y que alguien puso el aviso utilizando su carné de identidad extraviado hace algunos meses-, el negocio se vino al suelo en menos de 24 horas y las chiquillas y los cabros que estaban disponibles en la vitrina se hicieron humo.
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