Un manso incendio que se inició a la una de la madrugada de ayer dejó prácticamente convertido en un pueblo sin ley a Coyhaique, ya que redujo a cenizas los juzgados de Letras y del Crimen, y dejó las dependencias de la Corte de Apelaciones para la goma por el verdadero diluvio que desataron los bomberos para intentar apagar el fuego.
A consecuencia del siniestro se quemaron todos los expedientes que se tramitaban en los tribunales de primera instancia y la macanuda implementación computacional.
El presi (s) del tribunal de alzada, Hugo Andrés Bustos Pérez, indicó que "ésta es una grave pérdida para la ciudadanía, ya que costará mucho tiempo reconstruir las causas, por lo menos las principales, incoadas en los tribunales que destruyó el fuego. También hay que lamentar que se quemaron los modernos equipos computacionales, instalados recientemente".
El hecho, cuyas causas se investigan, fue comunicado por al "Señor Zañartutito" de la Suprema, Mario Garrido Montt. "Como en todo siniestro, se decretaron las órdenes de investigar, y el Cuerpo de Bomberos debe hacer un primer informe. Investigaciones ya me comunicó que traerá expertos de Santiago para hacer los peritajes correspondientes. Es inexplicable lo ocurrido y cuesta pensar en un cortocircuito, porque al cierre de las actividades de los tribunales, queda todo desconectado", afirmó el ministro.
El magistrado dijo que la Corte de Apelaciones debió trabajar ayer en el edificio donde funcionará la Fiscalía Regional, ya que la Reforma Procesal Penal se implementará sólo a partir del 16 de diciembre en la región.