Con la luma parada, los sheriffs sindicales de la empresa de vigilantes Wackenhut-Valcorp reclamaron porque les habrían metido en el refrigerador, durante dos años, los beneficios conquistados en el contrato colectivo, "los que ascienden a 3,5 millones de dólares a la fecha, en perjuicio de los trabajadores", estriló el mandamás, Alejandro Carriel.
En la sede de la CUT y con Arturo Martínez golpeando la mesa, alegaron que hay pagos lentejas del billete remunerativo, de más de 15 días, y que las imposiciones previsionales no se les cancelan desde hace 4 meses.
Carriel nunció la presentación de 9 demandas judiciales y confesó que anda con manso cuco porque la Wackenhut está a un tris de irse a la quiebra y con eso pasarían a pérdida 16 mil trabajadores.