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Polis taquilleros en La Victoria
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- ¡Aló, caballero! Déles duro, no más, a los traficas de La Victoria.
- Son lo peor. Calcule que llamó el "Jinete" echando la choreada.
- ¡¿Ese tonto?! Lo tenemos plenamente identificado, con nombre, apellido y dirección, así que cualquier cosa, nosotros lo defendemos. Nos paramos altiro por nuestro diario favorito.
- Gracias. También telefoneó una vieja cahuinera para acusar a la concejala Claudina Núñez de incendiar la Junta de Vecinos.
- ¡Miiiire, la hocicona pa'grande, si fueron los mismo narcos! No le compre, caballero. ¿Sabe por qué hay tanta cochiná por acá? Porque los carabineros hacen cualquier cosa, menos vigilar.
- ¿En serio?
- ¡Sí, poh! Algunos motoristas andan parando ruedas y paseando minas por la pobla. Y los fines de semanas vienen a buscarlas para armar fiestocas.
- ¿Usted cree? No hay que ser tan mal pensado...
- Seguro. Y le doy otros datos de traficas. El "Flaco Mario" y el "Cabezón Lemus", que se juntan en la cancha, y la "Negra Charo", que atiende a los angustiados en Ramona Parra con Ranquil. Mañana le cuento más, hasta luego.
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Fonasa se paleteó con prótesis
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- ¡Aló, mijito lindo, precioso! ¡Ustedes son lo más grande! ¡Que Dios los bendiga!
- Gracias, señora. ¿Por qué sería?
- Acuérdese, joven, que usted me puso un párrafo para conseguirle una prótesis a mi viejito de 75 años, porque le habían amputado una patita por la diabetes.
- Pobrecito, ¿y le resultó?
- ¡Al otro día ya estaban en la puerta de mi casa! Vinieron del Fonasa en auto a dejarla. ¡Hubiese visto cómo lloraba mi viejo de felicidad! ¡Qué cosa más hermosa!
- Un aplauso, entonces, a los cabros paleteados.
- ¡Y también a La Cuarta! Póngale ahí que llamó Zunilda Pizarro Toledo, también de 75 primaveras, para agradecer a nombre de Juan Varas Gutiérrez. ¡El Señor lo va a recompensar por esto!
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Chas gracias al Roberto del Río
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- ¿La Cuarta, el paño de lágrimas de la barra pop?
- La misma, buenamoza. Parle con toda confianza.
- Quiero destacar la tremenda humanidad, la entrega profesional y la habilidad de los doctores Gilberto Palominos y Rodrigo González, cardiocirujanos del hospital Roberto del Río, y de su equipo, que le salvaron la vida a mi hija, Javiera Ronda Manquecura, de 4 años.
- ¿La dejaron tiqui taca?
- Súper, y opino que cosas como éstas deben conocerse. Mi hija nació con el corazón al revés, las válvulas desajustadas, las arterias desconectadas y otras complicaciones.
- Uuuuh...
- Ellos la operaron dos veces y esto se ve sólo en la tele, porque vale millones. Yo soy una humilde afiliada al Fonasa y todo me salió gratis. Pensaba que salvar a mi niña era un lujo, pero gracias a ellos ahora mi niña podrá llevar una vida normal. ¡Y con qué cariño, me han tratado a mí y a la niña! ¡Buaaah, sob, sob...!
- Tranquilita. Una ovación para los docs.
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