La secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía, Vivianne Blanlot, dijo ayer que tras chacharear largo y tendido con su homónimo trasandino, éste le comunicó que el Gobierno había decidido, tomando en cuenta la situación chilena, no subir los impuestos que graban la exportación del gas natural.
El anuncio de alzar las tasas de exportación del combustible tenía con los pelos de punta a las autoridades criollas, porque consideraban que la medida estaba pasándose por el aro los formales protocolos de integración energética firmados por Argentina.
También la Blanlot parló sobre el anunciado paro de laburantes de las compañías petroleras argentinas del 19 de marzo próximo, señalando que el Gobierno de Duhalde esta haciendo todos los esfuerzos para que eso no signifique el cierre de la llave de gas para Chilito.
En ese sentido, la secre ejecutiva indicó que tanto el Gobierno allende la cordillera y el de Don Ricky se tirarán con grossas querellas contra quienes resulten responsables de un presunto corte en el bombeo de gas a estos pagos.
En todo caso, la secretaria ejecutiva dijo que el Gobierno tiene diseñados planes de contingencia para enfrentar un corte de gas: "Tenemos capacidad para abastecernos de energía eléctrica y sustituir el gas natural que se entrega a los hogares en Chile por un buen número de días", afirmó.
La Blanlot dijo que Nehuenco es la única central de gas que esta en condiciones de operar con diesel; que la central Gualcolda puede operar con carbón y existe bastante agua en los embalses.
"No vamos a tener problemas graves ni permanentes de gas. Quizás cuando se hagan maniobras de contingencia puedan producirse interrupciones parciales y momentáneas", afirmó la autoridad.