La visita de Boca Juniors a Viña del Mar, para encachar el duelo de revancha ante Santiago Wanderers por la Copa Libertadores, ya empezó a agitar las pasiones en los hinchas porteños, que se presume llegarán en el manso piño al Sausalito a hacer fuerzas para que se produzca el primer triunfo caturro en el certamen.
Para que no vaya a quedar la cola por la euforia, la dirigencia wanderina, en conjunto con Carabineros, tomó las providencias para que el encuentro, a efectuarse el próximo jueves a las 20.05 horas, sea más piola que malón de tatitas cacho paragua.
Dentro de las medidas adoptadas se aprobó la presencia de 200 "Robocops", que invitarán al orden con caballerosos modales. Así lo contó el gerente wanderino, Carlos Pérez, luego de palabrear con la Prefectura verde de Viña del Mar.
Además, se acordó que las entradas se venderán el mismo día del cotejo en las boleterías del Sausalito, para sacarles la lengua a los frescos revendedores que se hacen el pino en mochas de este calibre.
Las boleterías abrirán súper tempraneli para que el respetable se asegure rápido y no se produzcan choclones, mientras que el valor de los boletos se conocerá mañana, una vez que sepa cómo va a ser todo el mote el gobernador provincial. Autoridad que también dirá si el partido puede ser considerado como de 'Alto Riesgo' o 'Alta Convocatoria'.