Súper choreados por la falta de seguridad que hay en Santiago, un grupete de vecinos de esa muni realizó ayer una simbólica protesta contra el sheriff Joaquín Lavín, a quien le fueron a regalar nada menos que una escoba.
"Le trajimos este regalito al alcalde -piteó uno de los protagonistas de la movida-, para que se decida de una vez por todas a barrer con la delincuencia en esta comuna, ya que ese fue su compromiso cuando se postuló para el cargo que no ha sabido cumplir".
Los vecinos, que dijeron pertenecer al Colectivo por la Participación Ciudadana, aclararon que su acto no tenía ninguna connotación política, y le pidieron al mandamás comunal "que defina bien su situación, y si quiere ser alcalde, pues que actúe como tal, y si quiere ser candidato, mejor que deje su puesto".
"Todas las medidas que ha tomado Lavín son comunicacionales y efectistas, pues los famosos botones de pánico y las torres de vigilancia no salvan a nadie, y no garantizan el fin de los robos y los lanzazos", terminaron.