|
|
| 07 de Marzo de 2002 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Jefas de hogar sin pega se comen las uñas esperando su graduación Se ganan puchero aceitando bisagras a sienes plateadas
El Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) corrió con las clases, las que pretendían enseñarles a atender a los tatitas no sólo en la parte médica, sino también que manejen la legislación que protege a los adultos mayores, la dieta ideal para los ancianitos, y también la recreación. El director del Sence, Daniel Farcas, contó que esta iniciativa tiene por objetivo mostrar al país que ésta es una fórmula interesante para generar empleos. Una de las enfermeras que impartió clases, Isabel Escobar, contó que lo que se busca es que los que contraten a estas chiquillas estén seguros que ellas podrán resolver de forma integral los problemas de los tatitas. "Algunos familiares de estos abuelos los van dejando de lado y si ellos no hablan o se les motiva a hacer ejercicio, aunque sea de sus manitos, se van consumiendo de a poco", dijo. María Nelly Gajardo es de San Miguel y pateaba piedras desde hace algún tiempo, así que cuando se enteró del curso, no lo pensó dos veces y se inscribió en su muni. "Siempre me gustó la enfermería y aprendí tantas cosas que no sabía", contó, feliz. Su compañera Margot Navarrete, de San Joaquín, quedó sin pega hace dos años. Contó a La Cuarta que trabajar con los abuelitos es lo más cachilupi que le ha pasado. "Ellos tienen unas carencias tremendas, sobre todo de afecto, y estar con ellos me ha ayudado a crecer como persona", verseó, orgullosa, la Margot. Algunas de las chiquillas hicieron su práctica en el Hospital Geriátrico, aunque la idea del curso es que ellas se desempeñen sobre todo en los hogares de los tatitas. Carlos Paul, de 87 añitos, está internado en el hospital hace 3 días, pero ya es el regalón de las chiquillas. "Se portan súper bien conmigo, me miman y juegan al dominó. Las quiero harto", contó, todo chocho.
|
|