Cuando los dirigentes de Universidad Católica hablan, posom, les gusta que se les escuche. Así que como la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) no les dio bola con la petición de haber suspendido (o cambiado) la mocha de hoy en Manizales, a la FIFA irán a llorar para lograr, a estas alturas, que "alguien tome cartas en el asunto, ya que no puede ser lo que está ocurriendo", estriló Jorge O'Ryan.
El presi de la Fundación pirulina, además, detalló que no va a pasar de esta semana en que en Zurich, ciudad donde se encuentran los cuarteles generales de Joseph "Tongua" Blatter, no tengan noticias del reclamo de la Cato.
"Será una queja formal y donde pondremos en conocimiento cuáles fueron las medidas del caso que aquí operaron, que para ser sincero casi no existieron", continuó el lagrimeo O'Ryan, colorado de ira porque además encontró que la Conmebol "hizo oídos sordos a nuestra postura y ni siquiera se comprometió a garantizarnos las medidas de seguridad que solicitábamos".
De hecho, explicó el dirigente cruzado, para que la Cato sea escoltada por un centenar de Rambos, "tuvimos que pedirle ayuda a la Embajada Chilena en Colombia y sólo después que ella se comprometió a darnos protección nos decidimos a viajar".