LINARES.- Con los pelos de punta y unos ojales de este porte quedó una dueña de casa cuando, en los momentos en que realizaba faenas de jardinería, encontró osamentas de una pequeña criatura y ropa de guagua enterrados en el antejardín de su palacete.
El macabro hallazgo se registró en un sector residencial de esta ciudad, cuando Berta Salgado dejaba los pulmones escarbando la tierra para dejar como chiche el frontis de su casa. Según el relato de la propia mujer, estaba cavando un hoyo para enterrar hojas secas cuando vio que camuflado en la tierra había restos de ropa que resultaron ser parte de un "pilucho" de guagua. Lo peor vino después, ya que al tirarlo se percató que contenía los huesitos de un cuerpo pequeño.
Espantada, y sin pensarlo dos veces, corrió a dar aviso a los carabitates, lo que significó que poco después se consituyera en el lugar el propio fiscal de Linares, Oscar Salgado. Este último, para no dar bote en falso, solicitó la presencia de peritos de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones de Linares, quienes le dieron la primera mirada a los restos.
Según los primeros peritajes, las osamentas habrían sido enterradas en el antejardín hace menos de cinco años.