TALCA.- Amalia Rojas, la joven madre acusada de sustraer a sus dos hijos, continuó ayer moviéndose de un lado para otro con el fin de comprobar ante la justicia que, a su lado, sus hijos están en buenas condiciones. En fuentes judiciales se dijo que si se comprueba que la mujer cometió delito al llevarse a los niños desde la casa donde ellos vivían con su padre, se expone a una pena que podría ir desde los 541 días a los cinco años de prisión.
Para desmentir las versiones de Ramón Moya, padre de Yordan y Estiven Moya Rojas, de 11 y seis años, respectivamente, quien señaló que los niños habían sido secuestrados por un tío que presentaba desviaciones sexuales por lo que temía que hubiesen sido violados, los niños fueron examinados en el Servicio Médico Legal de Talca, donde el médico legista Ewaldo Matthei dijo que no presentaban lesiones de ningún tipo.
La mujer también se entrevistó con el fiscal de Talca, Carlos Olivo, quien investiga la denuncia por sustracción de menores. Dijo que "Amalia Rojas es parte de una investigación en la que aparece quebrantando una resolución judicial que fue ordenada por la jueza de Menores de Linares, quien le otorgó la tuición temporal de los niños al padre".
Amalia Rojas dijo ayer que está tranquila y no se arrepiente de haberse llevado a sus hijos con ella. "Hasta ahora tanto la jueza que tendrá que decidir la tuición de los niños, como el fiscal que investiga la sustracción, me han tratado muy bien y siento que la justicia está conmigo", señaló la mujer, quien confía en que finalmente será ella quien obtenga la custodia definitiva de sus hijos.