La urgente creación de una Superintendencia de la Salud, que fiscalice tanto al sistema público como al privado y a la cual puedan recurrir los urgidos mortales, propusieron los usuarios criollos al ministro Osvaldo Artaza durante el primer encuentro que ambas partes sostuvieron para analizar la criticada canasta universal de prestaciones médicas.
El secre de Estado de la colita, por su parte, los instó a defender con uñas y dientes las transformaciones que pretende introducir en el ámbito sanitario. "Les dije que habrían muchos que tratarían de boicotear y tirar para abajo los cambios de salud... La idea no es estatizar ni privatizar, pero les insistí en que son las personas las que debieran estar defendiendo estas reformas positivas", expresó Artaza al término de la reunión que se prolongó por más de una hora.
El presi de la Federación Metropolitana de Uniones Comunales y Juntas de Vecinos, Francisco Becerra, indicó que echó de menos la atención primaria en la discusión de la reforma. "Como usuarios creemos que este tema debiera ser reincorporado, lo mismo que la revisión al Código Etico para que los médicos no sean juez y parte respecto de las negligencias".
Agregó que se comprometieron a discutir con el resto de organizaciones de usuarios los alcances del Plan de Acceso Universal con Garantías Explícitas (AUGE), con el fin de solicitarle posteriormente al Ministerio de Hacienda que clarifique con cuánta plata se va a poner el Estado para financiar el polémico fondeque solidario.