Después de dos años de anuncios frustrados, la Subsecretaría de Transportes volvió a chutear la entrada en funciones de los polémicos cobradores automáticos fijada para el 15 de este mes, junto con las cabinitas segregadas para choferes. Al final, las presiones pudieron más y sólo en mayo las máquinas comenzarían a recibir monedas, si el diablo no vuelve a meter la cola.
Fue el Ministerio del Interior el que le pidió a la Subsecretaría que se pegara un nueva suspensión del avance tecnológico, debido a que los empresarios del rodado indicaron a La Moneda que todavía no están en condiciones de poner los aparatos ni las casetas de seguridad en las 8 mil góndolas de Ciudad Gótica, como el ahora abortado decreto los obligaba.
Las presiones también vinieron de parte de organizaciones choferiles como la Conutt y la CGTT, cuyos dirigentes, choreados por la poca bola del Gobierno y por la inutilidad del cobrador, amenazaron con un feroz parelé de choferes este 15 -el cual se mantiene en pie- si se insistía en la medida.
Así las cosas, recién el 2 de mayo empezará el cobro robotizado. Pero como estamos en Chile, no será como el Pulento manda, ya que las líneas de micros tendrán 6 meses para acreditar en las plantas de revisión técnica que tienen los cobradores.
Por ahí por noviembre recién los ágiles del depa de Fiscalización estarán en condiciones de controlar el cumplimiento de la medida y cursar multas a los contreras. Sin embargo, queda la posibilidad de usar a cobradores humanos si a los micreros no les satisface la tecnología. ˇPlop!.