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| 04 de Febrero de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Tengo todas mis esperanzas cifradas en su enorme experiencia y sabiduría. Sé que Ud. sabrá aconsejarme como corresponde, ya que no puedo recurrir a mis padres. Mi papá pasa con los monos todo el santo día, y mi mami ni me pesca, no está ni ahí con lo que me ocurra. Soy una chica de 17 años y me siento tremendamente atraída por un vecino de más o menos 30 años. El es alto, rubio, de buen físico y con hoyito súper sexy en la pera que me enloquece. Es casado y padre de dos niñitos muy lindos, como él. El se ha dado cuenta de que me tiene loquita y me busca con la mirada o bien me mete cháchara, generalmente cuando me ve sola y tampoco está su mujer en el horizonte. La semana pasada me invitó a salir y yo quedé en darle la respuesta. La verdad es que estoy tentada de aceptar, pero al mismo tiempo tengo mucho miedo. Me da mono. Le contaré que nunca he pololeado, estoy invicta. Por favor, dígame qué debo hacer.
CHIQUITITA Mi chiquiturri:
Lo que hace la inocencia: mientras Ud. está babosa por el hoyo en la pera, ese vecino pintoso le aseguro que para nada se ha fijado si a usted se le hacen hoyitos en la cara al reírse. Al bribón le interesan en otra parte. Rotundamente, no. Lo peor que podría hacer sería meterse en enredos amorosos con un perico casado, sobre todo si está invicta, como asegura, y solamente la han picado los zancudos y una que otra pulguita. Si fuera una mujer hecha y derecha y lanzada para sus cosas, le diría que si quiere darle el gusto al cuerpo le echara para adelante y para atrás, bajo su exclusiva responsabilidad, pero se trata de una lolita sana de mente y cuerpo, que no merece arruinar su vida de esta manera. Porque en estos casos son generalmente las mujeres, en un 99,99 por ciento, las que pierden feo. En resumen, mi pitufa, nada de moverle la cola a ese sinvergüenza que ya debe estar con la servilleta puesta, pensando en la papita que se va a comer. No le acepte ninguna invitación y tampoco las conversas. Ya aparecerá un cabro de acuerdo a su edad, y es de esperar que no le salga pasado para la punta. DOCTOR CARIÑO |
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