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| 27 de Enero de 2002 | |||
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Vejete de 61 años, califa como conejo soltero, les metía la chiva con que eran radiografías Paramédico fotografiaba piluchitas a pacientes y las publicaba en Internet
El análisis realizado por oficiales de la Brigada Investigadora del Ciber Crimen (Bricib) al sitio www.pornochile.cl y los antecedentes entregados por una de las pacientes fotografiadas, dejaron al descubierto el hecho, cuya investigación está en desarrollo. Tras un mes de investigar, los detectives encontraron al paramédico R.T.M., de 61 años, quien hace diez años comenzó a fotografiar a las pacientes que llegaban a su consulta, con la chiva de que era ginecólogo. En esa época, las pacientes tenían 18 años en promedio. Poseedor de un verso increíble, el paramédico las hacía desnudarse para fotografiarlas con una cámara especial que, según el frescolín, tenía poderes mágicos, ya que permitía obtener imágenes del interior del cuerpo, onda que sacaba radiografías. Las patas, porque el aparato no era más que una cámara Polaroid. Los primeros antecedentes indican que el paramédico inmortalizó a sus ingenuas pacientes con la complicidad de un visitador médico, que no ha sido ubicado y que sería el encargado de publicarlas en Internet. En su poder también estaría el resto de las fotos. La canallada de los hombres quedó al descubierto cuando un amigo de una paciente, cuya identidad se mantiene en reserva, reconoció la foto de la mujer en Internet. "Oye, vi una foto tuya en www.pornochile.cl. Métete a la sección de colaboraciones, después abre la parte de fotos personales y pincha donde dice quillotanas. Salís con todas las presas al aire", fue el comentario que el sujeto le hizo a la mujer engañada por el falso ginecólogo. Ella casi se fue de espalda el loro cuando recordó que hace 10 años fue a la consulta del paramédico y se tragó el cuento de las fotos. No podía creer que sus encantos de juventud estaban a merced de cuanto califa se metiera a la página porno. Por lo anterior, estampó la denuncia en el Segundo Juzgado del Crimen de Quillota, cuya magistrada dictó una orden de investigar a los sabuesos de la Brigada Investigadora del Ciber Crimen. Luego de contactarse con los representantes del sitio www.pornochile.cl, los detectives lograron ubicar al paramédico quien, en complicidad con el visitador médico prófugo, publicó las fotos de seis pacientes, cuyos cuerpos desnudos habían sido inmortalizados hace 10 años en el interior de la consulta. Datos recopilados por este diario dejaron al descubierto que el paramédico es buche de tiempo completo, porque además de publicar en Internet las fotos de sus pacientes desnudas, también arrendaba la consulta como motel para que sus amigotes fueran a remojar el cochayuyo. Lo charcha de la movida era que la funcia sexual debía hacerse arriba de la camilla y en vez de jacuzzi había una palangana. Ni hablar de canal 3, papas fritas ni combinados cabezones. Con suerte había medio pato de alcohol y un par de revistas del "Abuelo Vitamina". Y como todavía no existe una ley que castigue el mal uso de Internet, el paramédico sólo quedó citado a declarar al Segundo Juzgado del Crimen de Quillota, cuya magistrada deberá resolver si le pone un tejazo por los presuntos delitos de abuso de publicidad, injurias o una multa por ofensas a la moral y las buenas costumbres.
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