Felizcotes de la vida y sin achacarse demasiado por encontrarse descharcheados de todo club, los jugadores cesantes siguen dándole duro a la pega en las instalaciones facilitadas por el Sifup, que por medio de la ANFP gestionó el préstamo de espacios de entrenamiento en Quilín.
Aproximadamente 20 peloteros son los que llegan cada mañana para ponerse a las órdenes de Orlando Mondaca y de Fernando Astengo, y comenzar a aporrearse con el trabajo físico que pretende asemejarse a la pretemporada que por estas épocas realizan los equipos profesionales.
Astengo afirmó que "la respuesta de los jugadores ha sido muy buena, porque ellos están consientes que tienen que prepararse mucho, mientras que ya comenzó el trabajo en los clubes". Pero el "León" también se detiene a aclarar que el trabajo pretende parecerse al de los equipos, pero nunca va a ser lo mismo. "Acá es una cosa mucho más personal, cada uno tiene que ver cuánto está dispuesto rendir, prepararse, cuidar por separado de su alimentación y llegar en buen estado para poder ser contratado", terminó el ex defensor.
Entre los carachos ilustres que se dejaron ver por Quilín, figuraban los de Marcelo Peña, Pato Toledo, Marcelo Zunino, Ramón Tapia, Mario Salinas, el "paragua" Rolando Azás, Waldemar Méndez, por nombrar sólo a un resto.