El pequeño Sebastián Lagos lleva ya varios días internado en la sala de Cuidados Intensivos del Hospital Exequiel González, sin embargo ayer fue distinto, porque recibió la visita del ministro de Salud, Osvaldo Artaza, quien acudió a chequear su estado de salud, luego que el 85 por ciento de su cuerpo se quemara durante un accidente casero en Rancagua y fuera sometido a un trasplante de piel.
Respecto de la tecnología necesaria para otorgar los tratamientos adecuados al Seba, cuyo caso es único en Latinamérica, Artaza aclaró que el pequeño representa a todos los niños de Chile, independiente de su condición social y económica.
El doc señaló que se siente orgulloso del sistema público de la salud, porque "hemos logrado, a través de Fonasa, contar con los recursos necesarios para llevar adelante los procedimientos médicos necesario tendientes a lograr su mejoría".
Respecto del estado de salud de Sebastián, se mantiene estable luego de la operación a la que fue sometido el viernes -que duró más de tres horas-, donde se le trasplantó piel sintética y de su madre.
Artaza se mostró satisfecho y emocionado luego de su visita, porque encontró que el Seba tenía puras ganas de salir adelante, al igual que el equipo médico que lo acompaña. "Hay que tener fe en su evolución y en la fortaleza de vida que tiene".
Finalmente, el ministro de colita informó que para este año Fonasa destinó alrededor de 465 millones de pesos en un programa de apoyo a los niños quemados y que incluye a los hospitales Exequiel González Cortés, San Borja-Arriarán, Luis Calvo Mackenna y Roberto del Río.