|
|
| 15 de Enero de 2002 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Carlo de Gavardo repasó sus andanzas en el París-Dakar, en el que terminó al ladito del podio "Pese a todo, ser cuarto igual es bacán"
Igual no más, el "Cóndor de Huelquén" se dio el tiempo de repasar toda la película de la carrera que lo tuvo punteando como titán, pero que al final le dejó el consuelo de un cuarto lugar. Posición un tanto amarrete para todo el coraje y talento que puso el piloto, ganando tres etapas e iluminándose como uno de los favoritos para ganar la prueba, escenario que era totalmente viable de no mediar la "malacue" que se ensañó con su prodigiosa humanidad. "No puedo negar que al principio estaba un poco deprimido y no es por la posición o por haber perdido un tercer o segundo lugar, e incluso la opción al título que estaba cerca, sino que por el hecho de cometer un error y que en dos minutos te juegues toda la carrera. Igual, estar más de la mitad de la carrera peleando la punta es algo muy positivo para el futuro", chachareó en un sano ejercicio de evaluación el hijo pródigo de Huelquén. El cumpita afirmó, eso sí, que el cuarto lugar es bacancito también, ya que no cualquier sociate se tutea con los mejores pilotos del mundo, situación que lo tiene más inflado que airbag de auto paltón. "Ser el único sudamericano en la elite de este deporte es un gran orgullo. Estar cuarto en el París-Dakar también es importante, ya que poder levantar la bandera chilena es maravilloso", señaló. Con el motor de su boca ya calentito y con las revoluciones a full, Carloncho no pudo evitar referirse a los capítulos más amargos de la competencia, en especial al porrazo que casi le desmermeló el pepino, la gripe cabrona que lo mandó al sobre y la penalización de dos horas que sufrió en la etapa de Tichit y Kiffa, el viernes pasado por "evadir" un control de paso secreto. "Esa noche, en que había una tormenta de arena terrible, me revisaron los doctores por la gripe, además me tomaron radiografías y me dieron algunas pastillas para el dolor que tenía luego del porrazo que me pegué. De ahí me fui a la cama y justo esa noche hubo una charla explicativa, que es obligatoria, y yo no fui. Ahí se dijo sobre el control secreto, pero yo no pude ir... estaba cojo y me sentía muy mal. Nadie me lo dijo... ya sé que para la otra tengo que ir igual, esté como esté, a esas charlas", narró el muñeco dando por cerrado el capítulo. Ayer, de Gavardo se encontraba desplazándose desde Senegal a Europa, para emprender al tirante el vuelo de regreso al terruño, donde luego se operará de la pierna derecha para quedar listito pa' seguir entrenando en marzo y collerear en el Rally de Túnez durante el mes de abril. La llegada a Chilito lindo está programada para este miércoles a las 11 de la madrugada en el vuelo 526 de Lufthansa y en el aeropuerto lo esperarán un nutrido piño de motociclistas que, al igual que el año pasado, le irán a dar un merecido reconocimiento al prócer tuerca que se lució con chonchón propio en el desierto africano. Como se lo merecen los grandes, no más.
|
|