Su malestar por la extraña desaparición del expediente del proceso que se instruía por los partes cursados por fotorradares, expresaron ayer los diputados UDI Julio Dittborn y Darío Molina, al presi de la Corte de Apelaciones de Santiago, Jaime Rodríguez.
Los parlamentarios gritaron como mariachis quebrados, a pesar de que la mayor parte de la causa de mil fojas fue encontrada en el 16º Juzgado del Crimen de Santiago, al igual que el resto de los documentos que aparecieron días después.
El honorable Molina explicó que el expediente fue encontrado en el archivo del 16º Juzgado del Crimen, es decir como una causa terminada.
Por su parte, Dittborn sostuvo que "tenemos fuertes presunciones de que aquí ha habido personas muy influyentes que probablemente van a recibir penas muy importantes por esta querella (...) y que probablemente se han coludido con funcionarios menores de los tribunales para hacer desaparecer las pruebas en un intento de sabotear la investigación".