Más de cien trabajadores de la fábrica de Muebles CIC dejaron la grande ayer, en la Inspección del Trabajo de Maipú, luego de que fueran despedidos de un paraguazo y sin derecho a pataleo por el gerente general de la empresa, quien argumentó que el sobre azul era la consecuencia de no querer bajarse el sueldo.
Edgardo Matus, dirigente de la Federación de Sindicatos CIC, explicó que el pasado viernes, fecha en que la mayoría de los trabajadores comenzaba a ser uso de sus vacaciones legales, el gerente Alejandro Bordeau llamó a los sindicatos a una reunión urgente en la que les comunicó que la planta madre sería cerrada y que todos sus trabajadores quedarían en la calle.
"Nos dijo que todo era porque nos habíamos resistido a perder los beneficios y a que nos rebajaran los sueldos. Lo que pasa es que están acostumbrados a las prácticas antisindicales", dijo Matus.
Juan Núñez Rojas, presidente del sindicato más afectado, que perdió más de 70 trabajadores, contó a "La Cuarta" que hace algunos años la empresa montó un estudio llamado Proyecto Fénix, que tenía por objetivo realizar un control de los sueldos y beneficios de los trabajadores.
"El resultado fue que teníamos sueldos muy altos y que se debía buscar la manera de rebajarlo. La manera fue ésta, despidiéndonos", acusó Núñez.