Argumentando que el verano es para el relax y que él está en otra, el alcalde de Chago, Joaquín Lavín, se marginó ayer de una posible mediación para abuenar a los caporales de RN y la UDI, Sebastián Piñera y Pablo Longueira, quienes no han parado de sacarse la lengua tras las elecciones parlamentarias.
Ante el pelambre de Longueira de que el Tatán bajó su candidatura a senador por la V Región Costa voluntariamente, y que RN ganó votos sólo porque se colgó de la imagen del Joaco, el líder de la Alianza por Chile señaló que prefería no meterse en este cahuín.
"Yo estoy en otra. Estamos en verano, momento de arremangarse la camisa y ponerse a trabajar. Cada uno tiene tareas que le corresponden. El Presidente, gobernar; los políticos, hacer las leyes, y yo, ser alcalde", verseó el caporal de la derecha.
En el Instituto Nacional, que tuvo a 16 mateos "top" en la PAA, Joaquín Lavín hizo una repartija de becas consistentes en 570 lucas a 23 lumbreras con puntajes nacionales que estudiaron en liceos públicos de Santiago, como el Nº 1, Barros Arana, Barros Borgoño, de Aplicación y por supuesto los dueños de casa.
Lavín verseó que la Corporación Educacional de Santiago se reunió con la ministra de Educación, Mariana Aylwin, para conversar sobre el exitazo de los colegios grossos a nivel nacional que, siendo municipales, se pegan la quebrada en cuanto a resultados. La onda -dijo- es que el método que estos aplican sea copiado por los más charchitas.