Los equipos coperos, a la luz de las movidas que adornan esta época estival sin peloteo, son quienes han reforzado más notoriamente sus planteles de cara al año futbolístico que también los espera en el brillo internacional.
En Cobreloa, último clasificado a la Libertadores, ya llegaron: el argentino Maximiliano Zanello, Cristián Gómez, Pascual De Gregorio, además del penquista Marcos Bautista. Se fueron el che Nicolás Tagliani, Paolo Vivar, Italo Díaz y Mauricio Pozo.
En la carpeta loína aparecen los nombres de: Carlos Cáceres, Raúl Palacios, Axel Ahumada, y del acerero Cristián Reynero. Mientras que todavía no han renovado contrato, pero fijo que lo harán: Alex Whiteley, Patricio Galaz, Fernando Cornejo, Juan Carlos Madrid, Mauricio Dinamarca y Rodrigo Corrales.
El vicecampeón chilensis, Universidad Católica, fue quizás la tienda que más pericos vio arribar. Los pirulos ya presentaron al guaraní Jorge Campos, además de Carlos Tapia, Carlos Verdugo, Eduardo Arancibia, Nelson Cossio, Albert Acevedo y Branco Majitevic. Se las emplumaron: Francisco Arrué, José Luis Díaz, Mario Núñez, Fernando Burgos y Franco Quiroz. A la renovación de Arturo Norambuena se suma el interés de apernar a Jaime González, que pertenece al Bari italiano.
El flamante campeón, Santiago Wanderers, es otro de los cuadros que se reforzó a concho para retener la corona que con tanto sudor logró adjudicarse el pasado año, y así llegará bien paradito a la Libertadores. Los nuevos caturros son: Víctor Cancino, Iván Sepúlveda, Cristián Gálvez, Juan Luis Lobos, Ricardo Queraltó y el guatemalteco Dwight Pezzarossi. También llegó a Valparaíso el nuevo DT Ricardo Dabrowski, quien vino a reemplazar a "Don Peineta" Garcés. También deja el puerto el colocolino Alonzo Zúñiga, quien estaba cedido a préstamo y retornó a su club.