Tempranito en la matina de ayer, los ejecutivos de Aero Continente se pusieron con un chocoso de treinta millones de pesos que debían a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) por usar las pistas, terminales, telecomunicaciones y radares en territorio chileno desde septiembre del año pasado.
Aeronáutica notificó formalmente a la aerolínea cholita, el lunes pasado, que debían ponerse con el billete o, de lo contrario, no podrían operar más en el país.
El vocero de la DGAC, coronel (R) Pablo Ortega, señaló que, no obstante lo anterior, la entidad inició una investigación especial, además de los chequeos permanentes, respecto de la mantención de los dos Boeing 737 que operan en Chile.