Luis Jara está a full este verano. Todos los miércoles chacharea de lo lindo junto a un lote de invitados en De aquí no sale. A este programa en ChileVisión se suman sus responsabilidades en la Academia de Canto que posee y que ha tenido un crecimiento explosivo. Hoy cuenta con una centena de alumnos. Además, diariamente mantiene una intensa rutina de ejercicios y danza para cumplir la meta que se ha propuesto. El anhelo de este guerrero -se define como un luchador en la vida- es acompañar el lanzamiento de su octavo disco con una imagen renovada, lucir más delgado, y mostrar sus dotes de bailarín.
Entre tanto quehacer, quizás el único descanso que se ha dado este artista es el regaloneo con su esposa Silvia y sus retoños, Felipe (6) y Nicolás (4), en la piscina de su casa o en uno que otro paseo de fin de semana.
El álbum que tan prolijamente está preparando saldrá al mercado en abril. En tanto, el primer sencillo llegará a las radios la primera semana de marzo.
- Mi disco está listo, sólo me falta diseñar la promoción y para eso me voy a tomar mi tiempo durante enero y febrero. Tengo que pensar en un video clip y la forma en que quiero enfrentarlo escénicamente, cuenta.
- ¿Hay un cambio de estilo musical?
- Es una vuelta al pop, a la música romántica inédita. Es un poco volver a "Un golpe de suerte", pero con un sonido más moderno. Ahora estoy cantando mucho más maduro, con una voz más gruesa y además quiero incorporarle el baile a mis presentaciones.
- ¿Vas a zangolotearte tipo ballet?
- Desde hace un año estoy en clases de danza moderna. Un personal trainer y un coreógrafo trabajan conmigo. A mi señora (Silvia, que es profe de educación física) le parece increíble cómo estoy bailando a mis 36 años; lo único que necesito es seguir bajando de peso para sentirme más cómodo. En ese sentido me cuido lo que más puedo.
- O sea, le dijiste chao a los asados de fin de semana...
- Nunca tanto (ríe). La idea no es matarse tampoco. No sé si vuelva a ser el flaco de antes, pero por lo menos voy en camino. Sólo quiero sentirme mejor.
Horizontes
- ¿Con este disco buscas proyectarte en el extranjero?
- No es mi objetivo internacionalizar mi carrera, porque me cansé en el intento. Hoy priorizo mucho mi vida familiar. Tengo una calidad de vida que quiero mantener. Si me disparo para afuera no sé cómo podría manejar eso. Ya no podría ir a dejar a mis hijos al colegio ni estar con ellos en los momentos vitales. Ya no siento la necesidad de conquistar el mundo con mi música. Durante muchos años luché por irme fuera de Chile y fracasé, ahora lo que más me interesa es cuidar a mi familia y hacer lo que me gusta.
- ¿Cómo vez el mercado nacional para artistas que están partiendo, gente como Alvaro Véliz por ejemplo?
- Hay mucho talento y pocas oportunidades. Alvaro me parece un tipo notable, muy buen compositor además, pero Chile sigue siendo un país pequeño. Debería proyectar su carrera afuera. Afortunadamente yo pude ampliar mis horizontes artísticos con la Academia de Canto y haciendo televisión, sin embargo para una persona con su talento o el de Rachel es fundamental mirar hacia el extranjero.
- ¿Qué tanto te ha servido tu pega como animador?
- Muchísimo. La tevé ha permitido que la gente vea como soy. En la calle es donde más lo noto. Son muy cariñosos conmigo y lo paso chancho. Con "Un golpe de suerte" y mis anteriores discos estaba en una parada muy de look, de galán y eso a veces produce rechazo, especialmente en las personas mayores. Ese público adulto me empezó a descubrir a partir de los programas y después le regalé los discos de boleros, ahí se produjo una gran empatía. La televisión ha sido un vehículo muy importante para mi carrera. La gente me quiere y eso lo siento diariamente en el supermercado o el mall.
Más pantalla
- ¿Cómo viste los despidos en ChileVisión, te afectaron mucho?
- En algunos casos los vi muy injustos. Siempre es penoso ver partir a alguien de un lugar de trabajo. Me pasó con productores, asistentes con los que tenía una gran relación afectiva. Con respecto a los rostros, particularmente con Tati Penna fue penosa su partida porque siento una gran admiración por su trabajo. Igual son las reglas del juego, me puede pasar a mí en un momento determinado. Sin embargo, a la gente buena no le va a faltar nunca la pega.
- ¿Es cierto que eres el rostro más caro del canal?
- No tengo idea, porque no sé cuánto ganan los demás. Yo me tomo el tema de la tele con relajo. No me interesa ser el rostro más caro ni más barato, sólo quiero hacer mi pega y no ponerme ninguna etiqueta. Está claro que en la tele no trabajo por plata, y no es que trabaje gratis, sino me habría ido al 13 cuando me lo ofrecieron.