|
|
| 07 de Enero de 2002 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Soy una lola de 14 años y hace algunas temporadas que vivo en Canadá. Bueno, este es el cuento: El año pasado iba saliendo de la biblioteca de mi colegio, cuando abriendo la puerta choqué con un mino que no conocía y me invitó a bailar tango... ahí en el pasillo. Yo lo ignoré y me fui. Al día siguiente, me mandó a decir con un amigo que le gustaba, y que le daba plancha decirmelo él mismo. Al poco tiempo me enteré por una compañera que este tipo siempre invitaba a las niñas a bailar tango. El tiempo pasó y salimos de vacaciones de verano. Cuando volvimos a clases, en septiembre, me mandó un pedazo de papel en el curso de matemáticas. Decía: "te quiero", con un corazoncito dibujado al lado. Desde ese entonces siempre me doy vuelta y lo veo mirándome. Otra vez, para un curso de inglés, se sentó justo delante mío -habitualmente se debe sentar tres puestos atrás- y bueno, la profe no estaba y le gané haciendo un gallito. Ya sé que no es muy femenino de mi parte... Hace algunas semanas, le conté el cuento a una amiga, y me dijo: "¿Y a ti te gusta?". Esa noche no dormí. Lo que yo quiero saber es: ¿Me está agarrando para el chuleteo? ¿Me quiere realmente? ¿Y qué hago yo? bCONFUNDIDA Perrita:
Me habría gustado saber si el tanguero es chileno o no. Eso me hubiera ayudado bastante cuando mirara mi bola. En todo caso, se nota a la legua que el perico es harto cucarro y, por lo tanto, capacito que sólo se trate de engrupirla o divertirse. Después de hacer el loco con la invitación arrabalera, donde demostró que tiene más patas que un cientopiés, le manda a decir con un amigo que le gusta, pero que le daba plancha decírselo en vivo y en directo. ¿Dónde la vio? Si es más fresco que un pingüino. Usted todavía es cabra chica y no sería bueno que se enamorara de un pajarraco. Por eso, le recomendaría que lo mantuviera a distancia, como hasta ahora, para que no intente subirse por el chorro. Mientras tanto, aproveche para observarlo con ojo sicológico. Lo bueno de todo esto es que el cabro sabe que no puede botarse a recio con usted. Si ya le ganó un "gallito", no le costaría mucho pegarle unos cuantos porrazos. Me refiero a costalearlo, por las dudas. ¿Por qué los finteos amorosos de los cabros son tan simples y a la vez tan complicados? DR. CARIÑO |
|