Mario Soto, quien fuera por largas temporadas defensa central de Cobreloa y también integró otros planteles nacionales partiendo por Magallanes y que además se lució en el Palmeiras de Brasil y obviamente en la roja de todos, no oculta su satisfacción por el buen momento de los "zorros del desierto" bajo la batuta del "Chueco" Merello, al que le tiró la pérgola completa.
Soto, que consiguió el título de técnico en Brasil y lo revalidó en Chile, es uno de los invitados a los festejos naranjas en Calama.
"Solo tengo elogios para la labor que cumple Merello. El "Chueco" le dio al equipo una inyección de optimismo, de jugar al ataque, de no bajar la guardia, como quieren los mineros, que él conoce mejor que nadie", expresó.
"Creo que mas allá de clasificar a Copa Libertadores, esta el hecho de que Cobreloa retomó el espíritu de la década de los ochenta: Un equipo representativo, no solo del papel del minero, sino de una zona de mucha entrega de su gente. Creo que el técnico merece todo el apoyo, para recuperar el sitial de Cobreloa en nuestro futbol".
Mario Soto, que no sólo se lució el el cuadro naranja, ya que también destacó en Unión Española y luego como grande en la defensa del Palmeiras viaja ahora a Calama, como uno de los invitados de honor, recordado como uno de los integrantes de los "zorros del desierto". Una particular alegría lo impulsa a las tierras mineras, por "aquellos amigos inolvidables que me entregó el futbol. Cada cierto tiempo subo al mineral y me encuentro con ellos, para recordar esa camiseta naranja que siempre llevo pegada a la piel y que hoy tiene una figura emblemática en la banca: Mi querido amigo Víctor Merello".