Como un "lindo regalo de Navidad" calificó, irónicamente, el presidente de la Federación de Estudiantes de la Ponti Cato, Enrique Alvarez, el alza de aranceles de un 4,7 por ciento sobre IPC, para los estudiantes que ingresen al plantel el 2002.
El espinilludo, junto a un grupo de estudiantes que portaban lienzos y pancartas, se fue de una a la oficina de rectoría para entregar una declaración pública de repudio al rector de la UC, Pedro Pablo Rosso, quien no les dio esférica.
A juicio de Alvarez, la señal de "puertas cerradas" por parte de la rectoría para atender las demandas estudiantiles reafirma "la poca participación de los jóvenes dirigentes en las decisiones de la Universidad que nos afectan directamente. Con esta actitud, las relaciones con la autoridad se han quebrado definitivamente", indicó.