La firme: Muchos no daban ni un peso por estos nombres, incluso eran considerados comida para las palomas, porque aunque se jugaban su opción, igual debían vérselas frente a los titulares al mando de los sillones edilicios de comunas donde en varios casos existían cacicazcos consumados, con verdaderas dinastías.
Incluso en sus propios partidos, más de alguno pensó que los tiraban a los leones, "para hacer un poquito de daño y decir que estamos vivos".
Pero resultó que estos supuestos "enanos" se agrandaron a tal punto que terminaron por lanzar a tierra a los goliats a los que se enfrentaban.
Maipú, Estación Central, Recoleta, La Florida, Huechuraba, Viña del Mar y Puente Alto, fueron algunas de las sorpresas que se vieron en estas municipales. Tanto así que existían apuestas, que los mismos ganadores no creyeron que iban a tener que cumplir, como la que Pablo Zalaquett tuvo que pagar ante las cámaras de tevé, donde debió mojarse las patas en la pileta del patio central de Canal 13. Otros celebraron con sus más cercanos, pero igual descorcharon una botellita. Pero todos dijeron que ahora se ven los gallos, en el trabajo diario, para lo cual fueron elegidos.