Aparte de sus funciones como alcalde de Ñuñork desde hace 4 años, a Pedro Sabat Pietracaprina le encanta el deporte, especialmente sobre dos ruedas y, aunque un costalazo en moto le acarreó una operación de ligamentos, sigue apegado a las tuercas, ahora arriba de la "chancha". El edil, de 46 calendarios, casado, tres hijos, egresado de administración pública en la Universidad de Chile, tiene ahora una bici, que -dice- no sólo le sirve para achicar sus michelines, sino para conocer en terreno los problemas vecinales.
Se autocalifica como chuncho hasta la médula, socio con cuotas al día y expresa que cuando no mueve las piernas en bicicleta, se dedica a escribir. Recién sacó "Las revoluciones de Ñuñoa"; tiene en barbecho una historia de la comuna, contada en más de 150 páginas, y también le da cuerda a la pluma poética, "aunque me da vergüenza editar un libro de odas", confiesa.
Sus tareas en la corporación edilicia partieron en el '81 como dire del Tránsito y en la Intendencia fue jefe de gabinete en 1987. Como se entusiasmó con el laburo codo a codo con la comunidad, se matriculó en administración. De lolo tomó las riendas del centro de alumnos del Liceo Valentín Letelier y encabezó la Cruz Roja Juvenil.
- ¿Se repetirá los espárragos el domingo?
- No soy soberbio, pero las encuestas me dejan bien parado. Si supero el 29 por ciento con que gané en 1996, será un triunfo. Tengo confianza en que la gente valorará los avances.
- ¿Cuáles son los progresos en la comuna?
- Tener más de 60 clubes de adultos mayores, el Polideportivo de Ñuñoa, el edificio de servicios públicos, el teatro municipal de la comuna y dejar a la ex Posta 4 como un moderno centro de urgencia, que es el único en Chile financiado por el municipio. Invertir en empleos, integrar a los discapacitados...
- ¿Y en la seguridad?
- Hay un proyecto para que participen los vecinos, incluso pagados por la Municipalidad, en la vigilancia de condominios sociales y grandes villas. Eso acelerará además la llegada de la policía o de ambulancias en caso de denuncias y emergencias. La idea es colocar al municipio más cerca del vecindario.