Muchos conocen la vena actoral y de servicio del alcalde de San Joaquín, Ramón Farías, pero pocos saben de sus cualidades como trovador, amante de la cogote de yegua y del canturreo. Y eso que, como él mismo recuerda, en 1985 rasguñó las cuerdas y movió el esqueleto interpretando el tema propio "Cuerpo y alma", teniendo que salir hasta con custodia para evitar a las fans que se derretían por un autógrafo, una sonrisa y, la máxima aspiración, un becho gordo en la mejilla, a pesar que él siente que los críticos fueron injustos y le bajaron el perfil.
Ahora, con más calendarios encima, unas cuantas canas que reflejan sus 45 años y una hinchada más madurona, afirma que retomará sus cursos de guitarra clásica, que siguió durante dos años en la Universidad Católica, y volverá al gimnasio para bajar unos kilates, pero más que nada para botar las tensiones que le acarrea su tercera campaña en elecciones municipales.
Ramón Farías Ponce, casado con la también actriz Ximena Vidal, 4 hijos, egresado de la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile en 1967, se tiró el salto por primera vez a la alcaldía en el '92, y para los comicios del 29 de este mes se jura fijo para repetirse el plato, "porque la gente participa más y está consciente de los avances conseguidos".
- ¿Se dará un tiempo para volver a las tablas?
- De ganar, que no lo dudo, trataré de regresar al teatro. Desde que ocupo la alcaldía he participado en "Los Eguiguren"; dentro del "¡Viva el Lunes!", y en el capítulo de "Cuentos de la Ciudad" llamado "Los Tres Amigos", que lo repitieron dos veces, cosa que me favoreció porque estábamos en periodo preelectoral. Dos meses con salidas fuera de Santiago tuve con la obra "La Muerte y la Doncella".
- ¿Prefiere la actuación o la pega de alcalde?
- Es difícil dedicarse absolutamente a las cosas. No tengo preferencias, ambas funciones me agradan y me realizan. El teatro lo llevo en la sangre, es lo que me da oxígeno para cumplir con el servicio público. Ser actor ayuda para una alcaldía, porque uno se acostumbra al contacto con la gente y a observar sus conflictos, lo que en el trabajo edilicio agiliza la recepción y solución de problemas.
- ¿Hay mochas entre su comando y los de sus contrincantes?
- Aparte de algunos sucesos de poca monta, el candidateo se ha desarrollado con tranquilidad y seriedad. Distinto a cuando asumí el '92 y la gente de derecha se tomó el edificio de la Municipalidad, armó escándalo y alegó que la comuna se chacrearía y que mi único afán era traer a amigos cesantes.
- Los jaguares andaban con julepe por su gestión, ¿le muestran las fauces?
- Es cierto que los empresarios se notaban con temor y lo hacían presente, pero han cambiado mucho: Ahora me reconocen, trabajamos mano a mano, hasta se creó la Asociación de Industriales de San Joaquín y sacamos proyectos conjuntos. Una de las cosas que me deja contento es que pude unir a los empresarios con la población. Al principio muchos casi no podían verse, por atados como los contaminantes y terrenos, entre otros.
- ¿Es una muni abierta a la barra pop?
- Por supuesto, y queremos que cualquier aflicción la vengan a plantear aquí. Fíjese que antes de 1992 había que entrar con carné. Entonces reorganizamos las asociaciones comunitarias y los vecinos se comprometen, por decir algo, a diseñar una plaza, luego que nosotros ponemos el billete. Hemos traído la cultura a la comuna, tres veces se presentó la ópera, con dos o tres mil asistentes; estuvo Roberto Bravo y los ucranianos Mimirichi.
- ¿Cuáles son sus planes urbanísticos?
- Consolidamos el eje de Avenida Isabel Riquelme, con el hermoseamiento del bandejón bajo el Metro; tenemos una comisaría en la comuna; antes del próximo invierno se canalizará el Zanjón de la Aguada y así ya no se saldrá; hay contenedores gigantes para echar la basura en el 40 por ciento de San Joaquín, pero el principal proyecto es juntar en un mismo sitio a la Municipalidad y la mayoría de las oficinas de servicios públicos, que son los que hacen falta, porque hay buena cantidad de industrias y de viviendas. Será en Carlos Valdovinos con Las Industrias, en un edificio donde también habrá un cibercafé, en los que enseñaremos Internet y la población tendrá páginas web propias y gratis.
Flores a Carabineros
- ¿Es cierto que hay 180 patentes de alcoholes y apenas 10 de farmacias?
- Efectivo. Y eso se extiende al terreno de la drogadicción y la delincuencia, en que daremos una pelea frontal. Una encuesta dice que San Joaquín dejó de ser comuna peligrosa, gracias, entre otras cosas, al Plan Cuadrante de Carabineros. Pero no es suficiente; las drogas y la delincuencia proliferan rápido. Para la seguridad ciudadana, el 9 de noviembre inauguraremos una pista de simulación para el aprendizaje reglas del tránsito para conductores y peatones. Además, jóvenes, funcionarios del municipio y carabineros saldremos a las calles a llamar la atención a los que no crucen por pasos de cebra o en lugares impedidos por señalizaciones. Será como un tirón de orejas al principio, pero luego los partes se harán efectivos sin contemplación.
- Vamos en el túnel del tiempo. ¿Desde chico le picó el bicho de hacer teatro?
- No lo pongamos así, porque parece que soy un teatrero. Las tablas me atraen desde la universidad, pero la música me gusta desde chico. En el colegio Tomás Moro teníamos un conjunto folclórico.
- ¿Fue desordenado?
- Casi siempre pasaba condicional por conducta, pero los profes me daban una manito: "No importa, ¿no ven que Ramón es artista?", decían.