ÓHiggins se mandó la media gracia al vencer ayer por 3 -1 a Universidad Católica, en las alturas de San Carlos de Apoquindo, merced de un condorazo del arquero pirulo Johnny Walker, que prácticamente regaló la segunda pepucia de los rancagüinos.
Durante el primer tiempo toda hacía parecer que los pirulos no tendrían problemas para boletear al cuadro visitante, puesto que ÓHiggins fue poco y nada lo que mostró, jugando bien arropadito, sin arriesgar nada.
De esta manera, los bacanes ejercieron el control del partido y le dieron harta pega al arquero Armentía, que tuvo que extremar recursos para evitar la caída de su arco.
Sin embargo, los "Celestes" no pudieron aguantar tanta presión y en el minuto 40 cacharon como Mario Lepe se despachó un remate de fuera del área, que hizo estéril la floja volada de Armentía. Con la ventaja, daba la impresión que Universidad Católica tenía el encuentro asegurado, pero en el segundo tiempo las cosas cambiaron diametralmente.
ÓHiggins se ordenó y sin descuidar el aspecto defensivo comenzó a buscar el empate. Mientras Gorosito se lo perdía con espectacular lanzamiento que manoteó el arquero y posteriormente dio en el palo, ÓHiggins logró la igualdad a través de un imparable pencazo de Darío Gálvez, en los 64 minutos.
El panorama se puso más oscuro para la Cato cuando se fue expulsado el "Chueco" Ponce por chanchero. Los pirulos igual se fueron desordenadamente en busca de la ventaja, pero dejaron espacios para el contragolpe. Sin embargo, nadie contaba con el condorazo del arquero Walker, quien salió a despejar el balón con la mala suerte que rebotó en Ricardo Viveros y se fue derechito pá dentro.
Los cruzados quedaron en el suelo y a los 85 minutos el propio Viveros encabezó un contragolpe, con un malogrado remate. Sin embargo, el atacante insistió, ganó el balón y mandó un centro bajo, que tras un salvada del "Cheíto" Ramírez, encontró solito a Cristián Gálvez, que sentenció el definitivo 3 a 1.