Por nada del mundo ayer Marcelo Salas quería hablar con la prensa que lo asediaba en el Vilas Raquet Club de Buenos Aires, lugar donde entrena con sus compañeros argentinos de la Lazio y se pone a punto para enfrentar la dura campaña que se le viene encima a la escuadra romana.
Pero tanto lo atosigaron, que el "Matador" habló y respondió a la estela de rumores que Javier Margas dejó en el aire, desde que el zaguero del West Hum puso el ventilador y entre otras cosas dijo que el temuquense con Iván Zamorano son rivales a muerte.
"Quiero ser claro. No es que yo con Iván salgamos a comer juntos todos los días o algo así, pero eso no significa que haya algún problema entre nosotros. El respeto es mutuo: yo lo respeto mucho a él y cacho que ese respeto él me lo retribuye".
No hay dos lecturas, así para el "Matador", referente a su relación con el capitán de la "Roja", ya que "nuestra unión se puede ver en la cancha, donde nos complementamos a la pinta" y cerrando el capítulo, agregó: "Yo no tengo ninguna envidia profesional hacia Iván y creo que él tampoco la tiene conmigo, por eso no cacho qué quiso decir Javier (Margas) con sus comentarios".
En la práctica de ayer Salas sufrió dos veces un malestar en su rodilla ñurda, sin embargo el propio "Matador" consignó que "no se trata de nada grave".
Por último, Marcelo Salas explicó que sobre su participación en Sydney "todo lo que tenía que decir ya lo hablé con Nelson Acosta".