Los sapos de Estación Central, Carabineros y los iluminados de Chilectra iniciaron ayer una razzia por las calles de la comuna para requisar y quemar las madejas de hilo curado que los giles inescrupulosos venden clandestinamente a los cabros chicos para encumbrar las ñeclas y pavos.
La idea es evitar que los enanos se corten los dedos y el pescuezo -tal como ocurre durante las Fiestocas Patrias- y queden como chicharrrones, debido a que el hilo curado es un muy buen conductor de la electricidad. Cosa de tocar un cable, no más, para quedar como patata frita...
El vamos al plan fiscalizador lo dieron el alcalde de Estación Central, Cristián Pareto -quien ha bajado todos estos kilos haciendo la dieta del 77-; el caperuzo del Instituto Nacional de la Juventud (Injuv), Pancho López, y el enviado especial de los bacanes de Chilectra S.A., Pato Mir.
Pareto anunció que durante la semana se reunirá con parlamentarios para se pueda multar la venta de hilo curado y les caiga la teja a los cabros chicos, lolos y tontos grandes que usan este tipo de hilo para echar comisiones.
Ello, porque el alcalde pretende que el perico que sea pillado con carretes o madejas de hilo curagüilla sea detenido por el delito de porte de arma blanca, ya que, según el edil, este tipo de hilo es un verdadero cuchillo que produce las mismas heridas en el cuero que el filo de una quisca untada en salsa de ajo.
"Los papis no deben permitir que sus hijos encumbren volantines con hilo curado, ya que ha sido el causante de graves accidentes entre los menores", reiteró Pareto.
Pato Mir, entre tanto, anunció que Chilectra desarrollará la campaña "Diviértete con Chispita" en todos los establecimientos educacionales de la comuna, para advertirles a los pergenios los riesgos de elevar volantines cerca de los postes de electricidad.