|
|
| 27 de Agosto de 2000 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE |
|
Vecinos contaron que policía les pegaba a cada rato a su mujer e hijos
Acto seguido, el policía se atrincheró en su domicilio, donde fue convencido por sus propios compañeros para que se entregara. Los hechos comenzaron a desarrollarse pasadas 13 horas de ayer, en la esquina de las calles Balmaceda con Los Andes, en la población aledaña al cruce de Colón con la Ruta 5 Sur. Dijeron los vecinos que vieron al cabo 1º de Carabineros Carlos Pareja Rojas, de civil, escondido tras un árbol, en actitud sospechosa. "No le sacamos la vista de encima. Sabíamos que algo tramaba", señaló una vecino que agregó que el policía "era una verdadera fiera, odiado en toda la villa por prepotente y matón". Sus aprensiones no estaban erradas, puesto que a los pocos minutos llegó su esposa, Cecilia Saavedra, de 38 años, que regresaba a casa desde su trabajo en la empresa Carozzi. El sujeto se le abalanzó y comenzó a golpearla hasta hacerla caer al piso. "Ahí sacó un cuchillo y le propinó dos puñaladas, una en el pecho y otra en la espalda. La iba a rematar con otra cuchillada cuando le gritamos que parara. Ahí se detuvo y nos miró, guardando el arma", dijeron unas señoras que aún tiritaban con lo observado. El sujeto, totalmente fuera de sí, arrastró del pelo a su esposa gravemente herida hasta la casa de ambos, ubicada en Los Andes 012. La abandonó en la puerta de acceso y él se escondió en un dormitorio, cambiando la ropa deportiva que llevaba por su uniforme institucional. A los pocos minutos llegaron hasta el lugar unidades de la 14ª Comisaría de San Bernardo y los jefes de la unidad de San Miguel donde prestaba servicios. Después de una hora de tratativas, lograron convencer al policía para que se entregara, quedando en calidad de detenido. La mujer fue trasladada hasta el hospital local, donde se informó que estaba fuera de peligro de muerte. Matón Ni una sola palabra elogiosa tuvieron los vecinos cuando recordaron al policía. Era odiado por las golpizas que les daba a su esposa y a los tres hijos, todos menores de edad. El trato con la demás gente era prepotente y su presencia atemorizaba hasta los niños cuando estaban jugando en la calle. La más dura en los conceptos fue su cuñada Carmen Saavedra, quien recordó que ésta no era la primera vez que intentaba matar a su hermana. "La violencia intrafamiliar en la casa de Cecilia era permanente. Me causa indignación cuando escucho a los jefes de Carabineros hablar del tema. Hay que empezar por casa; es una realidad que todos en la institución conocen. Aquí hay una prueba", dijo la mujer. Recordó que una vez fueron a reclamar de las golpizas a la comisaría y lo arrestaron dos días. "Salió peor. Regresó a la casa y les pegó a todos por parejo. La ley del terror que impuso en esa familia le permitió la impunidad, porque nadie se atrevió mas a denunciarlo", dijo Carmen Saavedra. En las próximas horas el funcionario será dado de baja de la institución y puesto a disposición de la justicia, trascendió en fuentes de la Prefectura Sur de la policía uniformada.
|
|
|
|
|