El precio del diesel y el de la gasolina nuevamente subirán: el primero lo hará entre 10 y 14 pesos, mientras que el segundo en unos cuatro morlacos. La mala nueva, que corre a partir del lunes, obedece al alza de los valores de los combustibles oficializada ayer por la Comisión Nacional de Energía (CNE), como reflejo de lo que sucede en el mercado internacional.
Claro que según el gerente general de la Asociación de Distribuidores de Combustibles, Luis Avila, esta alza se debe a que del Fondo de Estabilización de Precios del Petroleo (Fepp) cuenta sólo con 5,3 millones de dolaretes a la semana para subsidiar a los combustibles, lo que no alcanza para cubrir, o subsidiar, la brecha entre los valores internacionales y nacionales.
Aunque según algunos analistas, la posible intervención de la Enap, la entidad que mañana informará los precios de los combustibles, podría amortiguar esta violenta alza en el precio del petroleo, al absorber parte del reajuste.
El nuevo palo se debe a que los precios internacionales del petróleo, durante la semana del 14 al 20 de agosto, superaron los 32 dólares el barril, lo que en el caso del diesel hizo que el costo de paridad subiera de 260,73 verdes a 280,21, diferencia imposible de cubrir con el Fepp.
En resumidas cuentas, el Fondo de Estabilización subsidiará el precio de la gasolina en un 67 por ciento, mientras que en el diesel lo hará en un 53 por ciento. El resto lo deberá poner cada usuario de su bolsillo.