Tras una misa oficiada en la capilla institucional, a la que asistió el subdirector de Carabineros, general Gustavo Lagos, los restos del infortunado cabo Jorge Ferrari fueron sepultados en el mausoleo que la entidad tiene en el Cementerio General.
El funcionario policial falleció luego de quedar gravemente herido al chocar su vehículo particular contra otro en el huían los asaltantes de una terminal de buses de Estación Central.
Por su parte, el general director de Carabineros, Manuel Ugarte, en el camposanto, señaló que Ferrari es el modelo de carabinero que cumplió hasta el final con el juramento institucional: "Rendir la vida si fuera necesario".
Ugarte ofreció sus condolencias a la viuda, Purísima Vásquez, y a sus tres hijos, señalando "que Carabineros hace un juramento una vez y para toda la vida: Rendir la vida si fuera necesario, estando en servicio y de franco".
Afirmó que con la muerte de este suboficial "se demuestra una vez más la gran vocación de servicio de todos los carabineros" y explicó que se está estudiando la posibilidad de un ascenso póstumo para este héroe.
La viuda, entre tanto, relató que dos horas antes del fatal choque,ocurrido a medianoche del domingo, se topó casualmente con su esposo cuando iba en micro por la Alameda y el policía se encontraba al volante de un furgón de la 21ª Comisaría.