En avezados palomos mensajeros, expertos en ensobrar cartas; empaquetadores, laburantes de industrias o flor de jardineros pueden convertirse los lolos discapacitados mentales, tras matricularse en planes de perfeccionamiento que les trae la Fundación Tacal.
La papa de estos cursos de perfeccionamiento, dirigidos a guainas de entre 17 y 29 calendarios, es que no tienen que sacar del banano ni una moneda, y que, además de desarrollar capacidades productivas, quedan instalados altirante en el mundo del laburo. Por si fuera poco aprenden a no estar ni ahí con las bromas que, por su incapacidad, les juegan los calugas de cemento.
La gerenta general, Libusa Gottlieb, señaló que los beneficiados con estos programas pertenecen a familias pobletes, y para la próxima pata de clases hay 20 cupos. Añadió que los interesados, que padezcan de discapacidad mental o física, sólo deben allegarse a la sede de calle Adolfo Ibañez 469, comuna de Independencia, o llamar a los cuernófonos 7370118 o 7351969.
Los dires de Tacal inflaron una pechuga de este porte porque dejaron sabiendo un kilo sobre el laburo a más de 200 compadres, luego de iniciar actividades en 1985 con apenas 5 lolos. "Muchos han normalizado sus vidas y hoy participan de un ambiente de trabajo normal, desarrollándose y aportando economicamente para sus familias", enfatizaron.
La pomada no sólo es al gratín, sino que el joven accede a un incentivo laboral mensual para aliviar el presupuesto de la prole. "El objetivo es llenar el vacío entre el fin del período escolar y el ingreso a las pegas", remató la caperuza de Tacal.