Con la idea entre ceja y ceja de erradicar a 2 mil pobladores de los precarios campamentos donde viven, el Gobierno sacará del banano 11 mil millones de pesotes en los próximos tres años. Para asegurar que ese sueño se haga realidad, la Intendencia Metropolitana, el programa Chile Barrio, las munis implicadas y las juntas de vecinos firmaron un Plan de Acción Compartida.
En la Plaza de la Constitución y ante la atenta mirada de medio centenar de pobladores, el intendente de Ciudad Gótica, Sergio Galilea, y el mandamás de Chile Barrio, Pato Vallespín, aseguraron que en el 2003, si todos trabajan de la manito, tendrán casas como Dios manda y dejarán en el recuerdo el barro, el frío y las infecciones que abundan en sus mediaguas.
"Juntos lo podemos hacer mucho mejor -dijo Vallespín, explicando las actas de acción compartida que se firmó-. Los pobladores solos no lo pueden hacer y, por otro lado, si el Gobierno trabaja solo se puede equivocar".
El cototo acuerdo les cambiará la life a los habitantes de 14 campamentos capitalinos, entre los que se cuentan el "Malloco", de Peñaflor -con 556 familias-; la "Villa Futuro", de Padre Hurtado; el campamento Araucanía, de Cerro Navia, y "El Maitén Rural", de Maipú.
Después de celebrar la movida con las sabrosonas guarachas de "Los Villanos del Sur", de Quilicura, los dirigentes de los distintos campamentos se pusieron aún más felices al cachar que no sólo en tres años abandonarán sus mediaguas, sino que podrán tener un barrio más bonito que la vecindad del Chavo y oportunidad de agarrar pega a través de capacitación que entrega el Gobierno.
El mandamás de Chile Barrio aprovechó la ocasión para contar que el salvador programa social ha eliminado 107 campamentos de los 972 que hace poco había y anunció que más temprano que tarde otros 87 serán borrados de un zuácate.