Primer torneo "Tigre" de futbolito llenó de talento las canchas del Proclub
Ferreteros se lucieron en Chicureo
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Cracks de MTS, Chilemat e Imperial, más constructoras, demostraron que no sólo se peinan con las herramientas.
A todo ritmo se llevó a cabo el primer torneo "Tigre" de futbolito, en las pirulas canchas del ProClub, en Chicureo. Calcule que asistieron una cachá de equipos, todos pertenecientes a ferreterías MTS, Chilemat, Imperial y constructoras.
En un agradable día, uno a uno fueron enfrentándose los rivales de turno, quienes le pusieron cualquier color para seguir avanzando en un torneo donde se lucieron más de 360 jugadores, divididos en nueve grupos de cuatro equipos.
Y la emoción se notaba en el ambiente. Muchas familias llenaban los espacios del ProClub, del "Pinturita" Olmos. Los equipos comenzaron a llegar desde las 9 de la matina para planificar jugadas de pelota fiambre, practicar tiros libres, lucirse con el popular "tuya y mía" o, simplemente, meterla adentro con el tradicional puntete o "ade'o para'o".
Desde que comenzaron a jugarse las primeras mochas, tipín 10 horillas, lo peloteros demostraron que venían a darlo todo y que no dejarían de correr tras cada esférica, cabeceando o metiendo el dedo guatón para salvar de un gol al equipo o abrir el marcador a favor.
"La idea es entregar herramientas profesionales deportivas destinadas a mejorar la calidad de vida, desarrollando, además, nuevos y poderosos hábitos recreacionales y culturales", se quebró Marcelo González, dire general de Actitudpro.
Además, destacó el espíritu de los equipos y la sana competencia de las empresas participantes.
"La idea es que compartan de manera distendida con sus familias y amigos, aportando con su recreación a un mejor clima laboral. Es una idea que seguro se volverá a hacer", remachó.
A LA COLACIÓN
Pero tanto fútbol abrió el apetito. Y así fue como en una carpa instalada al costado de las canchas, los peloteros, a medida que iban quedando fuera o seguían pasando de etapa, ni la pensaban para ponerle güeno con un rico plato de comida o el tiyible "sánguche" de jamón palta, amén de unas ricas bebidas energizantes para no sufrir esos malditos calambres que hacen parar hasta el dedo chico de tanto dolor.
Por René Martínez Rojas
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